viernes, 26 de marzo de 2010

ASTROLOGÍA CIENTÍFICA SIMPLIFICADA





ASTROLOGÍA CIENTÍFICA


Max Heindel
[1865-1919]


SIMPLIFICADA

UN LIBRO DE TEXTO COMPLETO EN EL ARTE DE ERIGIR UN

HORÓSCOPO

CON UNA ENCICLOPEDIA FILOSÓFICA DE ASTROLOGÍA Y TABLAS
DE HORAS PLANETARIAS

LEMA Y MISIÓN ROSACRUZ:

UNA MENTE PURA

UN CORAZÓN NOBLE

UN CUERPO SANO

Título Original:


"SIMPLIFIED SCIENTIFIC ASTROLOGY"

THE ROSICRUCIAN FELLOWSHIP

P.O. Box 713

Oceanside, CA. 92049-0713 USA

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The Rosicrucian Fellowship

***

EL VALOR PRÁCTICO DE LA ASTROLOGÍA

PRIMERA PARTE

INTRODUCCIÓN

EL VALOR PRÁCTICO DE LA ASTROLOGÍA

Hay un lado de la Luna que nosotros no vemos nunca, pero no por ello deja
de ser esa media parte oculta un factor tan potente en la causa de las mareas,
como la media parte visible a nuestros ojos. Asimismo, hay una parte invisible en
el hombre la cual ejerce una influencia poderosa en la vida, y al igual que las mareas
están medidas por el movimiento del Sol y el de la Luna, así también las
eventualidades de la existencia están medidas por las estrellas que pueden ser
por lo tanto llamadas el "Reloj del Destino" y el conocimiento de su naturaleza
constituye una fuerza inmensa, pues para el astrólogo competente el horóscopo
revela todos y cada uno de los secretos de la vida.
Así, pues, cuando ha dado una persona a un astrólogo la fecha de su nacimiento,
le ha entregado con ella la llave de toda su alma, pues no hay secreto alguno que
este no pueda conocer. Este conocimiento puede ser empleado para el mal tanto
como para el bien, tanto para herir como para sanar, de acuerdo con la naturaleza
de tal persona. Solamente a un amigo probado debe serle confiada esta llave de
nuestra propia alma y, por lo tanto, no debe entregarse NUNCA a ninguno de esos
que son lo suficientemente desgraciados para prostituir esta divina y espiritual
ciencia por una ganancia materia
Para el médico, la Astrología es inapreciable para el diagnóstico de las enfermedades
y como consecuencia para poder prescribir el remedio acertado, toda
vez que este estudio profundo reveía la causa oculta de todas las afecciones. Esta
fase de la ciencia se ha desarrollado en nuestra obra "El Mensaje de las Estrellas,"
la cual contiene numerosos horóscopos para demostrar como aparecen las señales
de las enfermedades en el escrito estelar. El autor puede diagnosticar sin equivocación
ninguna, por este método, las enfermedades de todos los pacientes del
mundo y el amor iluminará el camino de los demás que también quieren seguir su
camino en los pasos de Cristo como curadores del enfermo.
Si el lector es un padre de familia, el horóscopo de sus hijos le servirá de
gran ayuda para determinar el mal latente en la naturaleza de los niños y para enseñarle
el medio de aplicar la prudente medida de prevención. Igualmente le indicará
sus buenos puntos también y de este modo podrá conseguir hacer un alma
mejor del ser confiado a su custodia. Este estudio revelará las debilidades del sistema
orgánico, lo cual le permitirá preservar la salud de sus hijos. Asimismo verá
las virtudes y talentos que tienen y el modo en que la vida puede ser vivida con un
máximo de utilidad. Así, pues, el mensaje de las órbitas astrales en su danza circular
es sumamente importante y puesto que hemos dicho antes el peligro que
envuelve el dar la fecha de nuestro nacimiento a otro queda un solo recurso: El
que por sí mismo estudie la Astrología.
Este libro y el simple método que contiene para levantar un horóscopo de
manera completa y científica se publica con la idea de capacitar a cualquiera que
sepa solo sumar y restar para efectuar este trabajo por sí mismo, en lugar de
tener que depender de otros. De este modo obtendrá un conocimiento más profundo
de las causas que gobiernan la vida que el que le pueda dar cualquier astrólogo
profesional, que es un extraño para la persona a quien estudia.

EL AUTOR.

***

del libro "Astrología Científica Simplificada", de Max Heindel

LOS PLANETAS: LOS SIETE ESPÍRITUS ANTE EL TRONO

CAPÍTULO I

LOS PLANETAS: LOS SIETE ESPÍRITUS ANTE EL TRONO

La teoría nebular explica con maravillosa ingenuidad, desde el punto de vista
material, de como un sistema solar consistente en un Sol y varios planetas,
puede ser formado de un nebuloso fuego central, pero su ingenuidad estriba en su
explicación de como esta masa debe ser puesta en movimiento y después que
permanezca en movimiento por millones de ciclos.
En efecto: algo o alguien, extraño a esa masa ígnea, debe ser necesario
para dar ese primer impulso, como indicó Herbert Spencer, quien rechazó la teoría
nebular porque implica una primera causa, pero, sin embargo, incapaz de formular
una hipótesis libre de ésta, para él, criticable falta. De este modo la teoría científica
de la génesis de un sistema solar, coincide con la afirmación religiosa de una
Causa Primera, llámesela Dios o por otro nombre cualquiera, pero de inteligencia
superior, ordenando la marcha de las estrellas con una definida finalidad.
Esta finalidad no podemos nosotros ser capaces de comprender todavía en
toda su integridad, pero todo a nuestro alrededor en nuestro planeta nos revela y
dice, si observamos sin prejuicio, una ordenada progresión de todas las cosas
hacia la perfección y de aquí podemos naturalmente inferir que un proceso similar
de evolución debe producirse en todos los demás planetas y en todo el Universo,
en armonía con las condiciones y leyes preordenadas para cada cual.
Las enseñanzas místicas acerca de la formación de un sistema solar, armonizan
con la teoría nebular que dice que fueron expulsados desde la masa central
del Sol a intervalos, parte de esa masa en forma de anillos formando los diferentes
planetas, siendo los primeros arrojados los que se hallan más distantes del
centro, mientras que Venus y Mercurio, que son los más cercanos, han sido expulsados
los últimos.
Detrás de cada acto hay un pensamiento y detrás de cada fenómeno visible
hay una causa invisible. De la misma manera, hay una razón espiritual para la
existencia y formación de los planetas en un sistema solar, y también una material
explicación.
El fuego nebuloso central puede ser considerado por nosotros, como la primera
manifestación de un Dios Triuno y Señor de las Huestes, el cual contiene
dentro de su Ser una multitud de otros seres, en diferentes etapas de desarrollo.
Sus diversas necesidades requieren diferentes condiciones externas. Para
proveer a tales necesidades, varios planetas fueron lanzados de la masa central
estando cada uno de ellos constituidos diferentemente, y variando las condiciones
climatéricas para cada uno. Sin embargo, todos ellos pertenecen al Reino de Dios,
el sistema solar. En "Él se mueven, viven y tienen su ser" en el sentido más lato
de la palabra, pues la totalidad del sistema solar puede ser considerado como el
cuerpo de Dios, y los planetas como órganos del mismo cuerpo, vivificados por su
Vida, moviéndose por su Fuerza de acuerdo con su Voluntad.
Cada planeta es el vehículo físico de un exaltado espíritu de una inteligencia
espiritual elevadísima, quien representa como ministro al Supremo Ser en tal
departamento de Su Reino, esforzándose por cumplir la voluntad suprema, la cual
tiene como finalidad el bien más elevado sin tener en cuenta el mal momentáneo.
Estos Espíritus Planetarios ejercen influencia particular sobre los seres
habitantes en el planeta que cada uno preside, pero tienen influencia también sobre
los seres evolucionantes de los demás planetas, en relación con el desarrollo
alcanzado por tales seres.
Cuanto más atrasado en la escala evolutiva, cuanto más ignorante es un
ser, tanto mayor influencia y poder ejercen sobre él los planetas, llegándose a dar
casos de que respondan de una manera total y absoluta hasta a los más débiles
aspectos; en cambio, el consciente, el elevado, el que lucha por dominar sus pasiones
y alrededor ambiente, el que lanza pensamientos constructivos y amorosos,
el que sonríe a la adversidad, domina las influencias estelares y se construye
un porvenir risueño por este solo objeto.
Así es como la Astrología nos ilustra y auxilia en nuestra vida diaria y a la
vez que nos da un conocimiento de nuestras debilidades y tendencias malas de
nuestra naturaleza, nos señala también nuestras fortalezas y los momentos propicios
para el desarrollo de la potencia hacia el bien. En todas las religiones oímos
hablar de los siete genios planetarios: así los indios, dicen los Siete Rishi; los persas,
los Siete Ameshaspentas; los mahometanos, los Siete Arcángeles, y los cristianos,
los Siete Espíritus delante del Trono. El astrónomo moderno se divorcia del
aspecto espiritual de la Astrología a la que desdeña y tilda de supersticiosa explotación,
por la materialidad de que la Astronomía señala ocho planetas principales
en nuestro sistema solar: Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter, Marte, Tierra, Venus y
Mercurio. Él con ayuda del telescopio ve que existen y piensa que de este modo
ha probado que la Religión no conoce nada del asunto, cuando afirma que hay
solamente siete planetas principales. El místico, sin embargo, se apoya en la Ley
de Bode como vindicando su aserto de que Neptuno no pertenece realmente a
nuestro sistema solar. La ley es como sigue: Si escribimos una serie de 4 y sumamos
3 al segundo, 6 al tercero, 12 al cuarto, y así sucesivamente, doblando
cada tiempo sumado anteriormente, la serie de números resultantes nos dará una
aproximación muy grande a la distancia relativa de los planetas al Sol, con excepción
de Neptuno. Por ejemplo:

**************************************************************************************
Mercurio Venus Tierra Marte Asteroides Júpiter Saturno Urano Neptuno
4 4 4 4 4 4 4 4 4
= 3 6 12 24 48 96 192 384
___________________________________________________
4 7 10 16 28 52 100 196 388
*************************************************************************************

Si ahora dividimos estas series de números por 10, tendremos igual a 1, para
la distancia relativa de la tierra al Sol, y los resultados de los cuerpos celestes
representarán la distancia de ellos, en términos de comparación, de la distancia
convencional conseguida de la Tierra al Sol. Por la ilustración que sigue, veremos
cuánta es la aproximación que mediante la aplicación de tan sencilla ley alcanzamos.
La columna "Ley de Bode" muestra la distancia que separa del Sol a cada
planeta indicado, en armonía con la ley anterior, y la columna "Distancia", es la
distancia real comparándola con la distancia de la Tierra:
*

Ley de Bode Distancia
Mercurio .............................................. 0,4 0,4
Venus ................................................. 0,7 0,7
Tierra ................................................. 1,0 1,0
Marte ................................................. 1,6 1,5
Asteroides ........................................... 2,8 2,6
Júpiter ............................................... 5,2 5,2
Saturno .............................................. 10,0 9,5
Urano ................................................. 19,6 19,2
Neptuno ............................................. 38,8 30,0

*
Por lo expuesto podemos ver, que, con la sola excepción de Neptuno, los
resultados representan muy aproximadamente las distancias relativas al Sol, de
los siete planetas y de los Asteroides pertenecientes a nuestro sistema solar, pero
fracasa terminantemente cuando se la aplica a Neptuno, que es encarnación de
un gran espíritu de las Jerarquías Creadoras, quien como un mensajero celestial,
nos viene a visitar y el cual nos influencia normalmente desde el Zodíaco. Este
genio planetario trabaja particularmente con aquellos que se están preparando
para la iniciación, y parcialmente, con aquellos que de un modo o de otro estudian
Astrología y la aplican y ponen en práctica en su vida diaria, con el deseo de servir
a los demás, pues de este modo, ellos se preparan para el camino de la iniciación.
El centelleo de las estrellas fijas más allá de nuestro sistema solar, son las
pulsaciones de impulsos espirituales, enviados por los guardianes de los Misterios
Menores y los señores de Mercurio, los dioses de la Sabiduría, envían impulsos
semejantes, pertenecientes a esta clase de Misterios, de aquí que Mercurio rutila
como una estrella fija.
Como ya sabemos por la Geografía, los planetas giran alrededor del Sol,
que es el punto céntrico de nuestro sistema solar, siendo los más pequeños los
que describen órbitas más pequeñas por la razón de hallarse más próximos al Sol,
los que giran con mayor velocidad y los grandes, que por encontrarse más lejos
del Sol, describen órbitas más grandes, los que giran más lentamente; siendo
constante esta característica, es decir que cuanto más lejano, describe órbita mayor
y gira más lentamente, como podemos ver por medio del estudio de los siguientes
cuadros:
*
Mercurio tarda en hacer la revolución orbital ..................... 88 días
Venus " " " " " " ..................... 222 1/2 días
Tierra " " " " " " ..................... 365 1/4 días
Marte " " " " " " ........... 1 año y 322 días
Júpiter " " " " " " ..................... 12 años
Saturno " " " " " " ..................... 29 1/2 años
Urano " " " " " " ..................... 84 años
Neptuno " " " " " " ..................... 165 años
Plutón " " " " " " ..................... 248 años

*
La velocidad de traslación de los planetas por hora es como sigue:

Mercurio se mueve a la velocidad de ................ 167.000 kilómetros
Venus " " " " " ................ 123.000 "
Tierra " " " " " ................ 104.000 "
Marte " " " " " ................ 85.000 "
Júpiter " " " " " ................. 46.000 "
Saturno " " " " " ................. 33.000 "
Urano " " " " " ................. 24.000 "
Neptuno " " " " " .................. 19.000 "

*
Además del movimiento de traslación los planetas tienen el de rotación sobre
sus ejes, siguiendo el mismo sentido de orientación que el de su órbita, o sea,
de Oeste a Este. Este movimiento se llama rotación diurnal.
El tiempo que emplean los planetas en hacer la rotación diaria, o diurnal,
sobre sus ejes es así:

Mercurio efectúa su rotación en 24 1/2 horas
Venus " " " " 23 1/2 "
Tierra " " " " 24 "
Marte " " " " 24 1/2 "
Júpiter " " " " 10 "
Saturno " " " " 10 1/2 "
Urano " " " " 9 1/2 "
Neptuno (el tiempo de su rotación es desconocida).

*
El Sol tiene también su rotación sobre un eje y necesita para ello cerca 608
horas ó 25 1/3 días para completar una rotación.
Los ejes de un planeta pueden ser, bien perpendiculares u oblicuos en relación
a sus órbitas. La actual inclinación de los ejes es aproximadamente como sigue:

Júpiter ............................................ 3 grados
Tierra ........................................... 23 1/2 grados
Marte ........................................... 25 grados
Saturno .......................................... 26 grados
Venus ............................................ 60 grados
Mercurio ....................................... 72 grados
Urano ........................................... 102 grados
Neptuno ......................................... 155 grados

*
La inclinación del eje del Sol al plano de la eclíptica es alrededor de 7 %
grados.
Las anteriores inclinaciones de los ejes de los planetas, no coinciden en todos
los casos con los datos facilitados o estudiados por la ciencia física o material,
ni tampoco compartimos su opinión de que estas inclinaciones permanecen inmutables
prácticamente salvo por un ligero movimiento llamado nudación. Existe un
tercer movimiento de los planetas sumamente lento, por cuya influencia lo que hoy
tenemos como Norte de la Tierra se verá en el futuro, como ya lo fue en el pasado,
apuntando directamente hacia el Sol y mucho tiempo después se colocará en la
posición planetaria que tiene hoy el polo Sur, y pasando los siglos alcanzará otra
vez su actual posición. De este modo, mediante estos cambios, se modifican las
condiciones climáticas de los países, sucediéndose los trópicos y los hielos en
todos los puntos de todo los planetas.
En adición de este tercer movimiento, cuya marcha es insensible y gradual,
de cerca de 50 segundos del espacio por siglo, por lo cual una revolución completa
de los ejes de la tierra, se realiza en cosa de 2 1/2 millones de años, ha habido
siempre imprevistos cambios cuando ha ocurrido que lo que es el polo Norte se
oriente directamente hacia el Sol. El hemisferio del Sur estuvo constantemente en
la oscuridad y dominado por el frío en aquella época.
Las condiciones resultantes causaron la última vez un vuelco repentino de
nuestro globo. Empero, después de esa época el espíritu que guiaba la Tierra
desde afuera ha penetrado dentro de su esfera y tal suceso será imposible en el
futuro.
Mediante un instrumento ideado por un mecánico francés, de nombre Fierre
Bezian, se ha demostrado este tercer movimiento. Dice su inventor que concibió
esta idea por los estudios de las enseñanzas promulgadas entre diferentes pueblos
de la antigüedad por sacerdotes que se hallaban en posesión de las enseñanzas
místicas, especialmente entre los egipcios. Por este movimiento explica la
presencia de restos de flora y fauna encontrados en el helado polo que no pueden
atribuirse a otra causa, y también demuestra que con el curso del tiempo cuando
la inclinación de los ejes de cualquier planeta sea mayor de 90 grados y su polo
Norte comience a apuntar al Sur, los satélites de tal planeta aparecerán como si
girasen en dirección contraría a la de los satélites de los demás planetas, como es
el caso de los satélites de Urano y Neptuno, hecho que confunde a los astrónomos.
Para Urano y Neptuno, el Sol sale en el Oeste y se pone en el Este por la
misma razón: la inversión de los polos.
Como una última diferencia entre los asertos de la conciencia moderna y las
enseñanzas de la Sabiduría Occidental de los Rosacruces, podemos indicar que
los astrónomos del día hablan de Venus y Mercurio como de planetas inferiores,
porque estos siempre se hallan cercanos al Sol, pues Venus se ve solamente como
una estrella matutina o vespertina y Mercurio se deja ver raramente porque
está siempre muy aproximado al Sol.
Los otros planetas son llamados superiores porque se ven a todas distancias
desde el Sol y hasta el punto del horizonte diametralmente opuesto al Sol.
Esta denominación de inferior y superior, son contrarias para el místico,
pues para él es claro que el Sol es la incorporación de la superior inteligencia de
nuestro sistema.
En el principio de nuestra presente fase de evolución todo lo que ahora está
fuera del Sol estaba dentro, pero no todos los seres pudieron continuar vibrando
con el grado que allí había y como consecuencia de esto se quedaron detrás, se
cristalizaron y llegó un día que se convirtieron en un obstáculo para los otros seres.
Estos seres empezaron su cristalización en los polos, donde el movimiento es
lento, pero gradualmente el aumento de su pesantez les arrastró hacia el Ecuador,
donde existe el movimiento más rápido, y entonces, en su día, fueron expulsados
del Sol por la fuerza centrífuga.
Después a otros seres les pasó igual, no pudieron continuar viviendo con la
intensidad que en el Sol se seguía, se rezagaron y fueron lanzados al Firmamento,
a la debida distancia, para que las vibraciones solares pudieran darles la rapidez
necesaria a su desarrollo.
Los espíritus más avanzados permanecieron en el Sol más tiempo y, por lo
tanto, si el calificativo inferior y superior debe ser aplicado en algún sentido, debe
utilizarse en forma inversa.
Con el objeto de evitar toda mala interpretación no estará de más el indicar
que Júpiter fue expulsado y se le dio su inmenso volumen de substancia de fuego
debido a que los jupiterianos habían llegado a un estado de desarrollo muy elevado,
y, por lo tanto, necesitaban vibraciones altas y acción independiente. Júpiter
es, por consiguiente, una excepción de la regla en algunos sentidos, un caso de
esos en los que una ley superior posterga una inferior.
En conclusión, reiteramos que los planetas en nuestro sistema solar son los
organismos visibles de los Siete Espíritus delante del Trono de Dios, el Sol, y que
al igual que nos es posible transmitir por telegrafía sin hilos la fuerza que mueve el
conmutador del telégrafo, encender una luz, elevar una palanca, etc., del mismo
modo pueden esos Grandes Espíritus ejercer una influencia sobre los seres
humanos en armonía con nuestro estado de individualidad. Si nosotros deseamos
obrar en armonía con las leyes del Bien, nos elevamos sobre todas las demás leyes
y nos convertimos en leyes dentro de nosotros mismos, cooperadores con
Dios y auxiliares de la naturaleza. Nuestro será el mérito si obramos así o, de lo
contrario, nuestra será la pérdida si no somos capaces de vivir en la medida que
nos brindan nuestras oportunidades.
Así, pues, luchemos y esforcémonos para saber lo que podemos hacer, y
sobre todo, guardémonos mucho de prostituir la divina ciencia de los astros con el
charlatanismo para la predicción de la fortuna. El vil metal dorado será nuestro si
obramos de este modo; pero la "paz de Dios que excede a todo lo imaginable”,
nos traerá la alegría perdurable si usamos nuestro conocimiento en un desinteresado
servicio hacia los demás.

***

del libro "Astrología Científica Simplificada", de Max Heindel

LA HORA Y EL LUGAR COMO FACTORES EN EL CÁLCULO DE UN HORÓSCOPO


CAPÍTULO II

LA HORA Y EL LUGAR COMO FACTORES EN

EL CÁLCULO DE UN HORÓSCOPO

Un horóscopo es simplemente un mapa de los cielos indicando una determinada
posición de los planetas y de los signos zodiacales con relación entre ellos
y la Tierra. Las constelaciones permanecen en la misma posición una hacia la otra
y se llaman por esta razón estrellas fijas, pero la Tierra y los demás planetas
cambian constantemente. No vuelven a la misma posición relativa hasta después
de veinte años aproximadamente. Por consiguiente, todo horóscopo calculado
científicamente es individual absolutamente y presenta unas influencias estelares
completamente diferentes de las que actúan en cualquiera otra vida comenzada
en un momento distinto.
Debido a la revolución de la Tierra sobre sus ejes, sale cada cuatro minutos
un nuevo grado del Zodíaco y de este modo aún los horóscopos de, gemelos pueden
variar considerablemente. El estudiante, pues, debe comprender la importancia
de la HORA como factor en levantar un horóscopo.
De todos modos, debemos decir que hay varios métodos para deducir la
hora y hacer un horóscopo preciso para aquellos que no conocen la hora exacta
de su nacimiento, pero este conocimiento pertenece a un grado más avanzado de
este estudio.
La hora no es la misma para todo el mundo. Cuando el Sol sale donde nosotros
vivimos se pone en otro lugar y esto produce otra diferencia en los horóscopos,
aún en aquellos erigidos para niños nacidos en el mismo momento, pero en
puntos distintos del globo, pues si era mediodía en el punto del nacimiento de uno,
el Sol estaría más elevado en los cielos por encima de la Tierra, y el lugar del nacimiento
del otro niño podría ser medianoche con el Sol exactamente debajo de la
Tierra.
Nosotros sabemos que los efectos químicos de los rayos solares varían con
su posición y cuando este cambio es notable físicamente, su efecto espiritual debe
variar también. Resulta, por consiguiente, comprensible, que la Hora y el Lugar
son factores básicos en el cálculo de los horóscopos.
Primeramente indicaremos el modo de determinar el lugar del nacimiento y
después trataremos el aspecto de la hora.

***

del libro "Astrología Científica Simplificada", de Max Heindel

LUGAR

LUGAR

Geográficamente la Tierra está dividida por dos juegos de círculos imaginarios.
Uno de ellos corre de Este a Oeste, a mitad de camino entre los Polos Norte
y Sur, como se expresa en el gráfico que ilustra la página 13 y se le conoce con el
nombre de Ecuador. Los otros círculos llamados Paralelos de latitud se los imagina
corriendo paralelos al Ecuador y su uso es para medir la distancia de cualquier
punto, ya sea al Norte y al Sur de Ecuador. Ahora tomemos un mapa y examinémoslo y tomando por ejemplo a Norteamérica veremos que a lo largo de su
frontera, tanto a la derecha como a la izquierda, hay ciertos números. Obsérvese
que hay una línea curva que señala el número 50 en la derecha al número 50 en
la izquierda. Éste es el 50° paralelo de latitud. T odas las ciudades en esa línea, ya
sea en América, Europa o Asia, se hallan equidistantes del Ecuador y se dice que
están situadas en los 50° de latitud Norte.
Otra línea va del número 40 sobre la izquierda al número 40 sobre la derecha,
debiendo fijarnos en algunas de las ciudades principales en o cerca de esta
línea. San Francisco está un poco más al Sur, Denver lo está precisamente en la
línea Chicago y Nueva York un poquito al Norte.
Ahora miremos a la parte de Europa y veremos que los números de la derecha
y de la izquierda con sus círculos enlazados son también latitudes y en el
número 40 veremos a Lisboa y a Madrid y procediendo hacia el Este aparecen un
poquito al Norte de la línea las ciudades de Roma y Constantinopla.
Estos puntos puede decirse, para los propósitos de una instrucción elemental,
que se hallan en el mismo grado de latitud y, por lo tanto, debemos buscar otro
determinante para diferenciar la situación de una plaza de todas las demás y esto
se consigue mediante la división de la Tierra longitudinalmente de polo a polo por
otro juego de círculos imaginarios llamados Meridianos de Longitud y que se indican
en el gráfico. Todos los puntos tienen mediodía al mismo instante, sin que
influya para nada la separación del Ecuador, o cuán cerca se hallen del polo Norte
o Sur.


Volvamos a tomar el mapa de Europa y en él veremos unas líneas numeradas
que van de la parte superior a la parte inferior. Éstas son las líneas de longitud
y una de ellas está señalada con la cifra 0. Si se sigue tal línea se encuentra Londres
y muy cerca de esta población un lugar llamado Greenwich. Éste es el punto
donde está situado el observatorio mayor del mundo y para los fines astronómicos
todos los lugares de la Tierra se consideran que distan tantos y cuantos grados al
Oeste o al Este de Greenwich.
Así, pues, por la latitud obtenemos la situación de un determinado lugar al
Norte o al Sur del Ecuador.
Por otra parte, por la longitud designamos su posición al Este o al Oeste
de Greenwich.
Cuando la situación de un punto terrestre se expresa en términos de latitud
y longitud, se precisa un punto determinado imposible de ser confundido con ningún
otro sitio, y, por lo tanto proporciona al astrólogo uno de los factores principales
necesarios para el cálculo de un horóscopo, esto es: el lugar.
Como ya lo hemos visto, la latitud es el factor principal para situar los signos
del Zodíaco, valiéndonos de las "Tablas de Casas," que convergen en todos los
lugares con un determinado grado de latitud. Tales Tablas son tan inmutables como
las estrellas fijas con las cuales se relacionan, por cuya razón permanecen las
mismas un año tras otro, pues realmente su diferencia es inapreciable en la vida
de una persona.
La longitud es el factor primordial en todos los cálculos relacionados con los
movibles planetas.
Para calcular su situación en el momento del nacimiento de una persona, es
necesario poseer un almanaque astronómico del año del nacimiento. Este almanaque
se llama Efemérides, porque, como su nombre indica, registra la "efímera"
o momentánea posición de los planetas vista desde el observatorio de Greenwich
todos los días a las 12.

***

del libro "Astrología Científica Simplificada", de Max Heindel

HORA

HORA

Un día solar es el período de tiempo que emplea el Sol para efectuar su
traslación desde un determinado meridiano de longitud, hasta que vuelve al mismo
lugar al día siguiente. Obedeciendo a la desigual rotación de la Tierra en su órbita
y la oblicuidad de la eclíptica (la ruta del Sol) los días solares no son de la misma
duración, pero como la vida social necesita una división uniforme del tiempo, se ha
adoptado un término medio para este instante de los días solares durante el año, y
a esto se ha dado el nombre de Día Solar Medio. Éste comienza a la medianoche
cuando el Sol se halla en el nadir. Los relojes son corregidos y dispuestos para
que indiquen el principio y el fin de esta división y también para marcar una división
igual del día en 24 horas. Así, pues, obsérvese la diferencia que existe entre
la hora solar y la hora del reloj.
Durante el tiempo en que el Sol se halla lo más cerca de la Tierra (perihelio)
diciembre 24, y la época en que está más alejado de la Tierra (afelio) junio 21, los
relojes van adelantados al tiempo solar, y desde 21 de junio al 24 de diciembre, el
Sol va más adelantado que el reloj, siendo la máxima diferencia la de 16 minutos
en los comienzos de noviembre.
Cuando la variable rotación de la Tierra en su órbita y la oblicuidad de la
eclíptica actúan al unísono, la diferencia entre el horario del Sol y el de los relojes,
es la mayor, pero por 4 veces al año: 15 de abril, 15 de junio, 1º de septiembre y
24 de diciembre, coinciden los dos.
Un día sideral, es el tiempo que transcurre entre un determinado grado de
longitud, recorrido por una estrella fija, hasta que lo alcanza al día siguiente. Esto
significa el tiempo exacto de una revolución completa de la Tierra sobre sus ejes, y
es la única y uniforme rotación o movimientos observados en los cuerpos celestes,
no habiéndose registrado ni el más pequeño cambio desde los primeros registros
hechos por los hombres.
Obedeciendo al movimiento de la Tierra en su órbita alrededor del Sol un
día solar es más largo que un día sideral, porque como el Sol marcha más
hacia el Este durante el tiempo de la rotación diaria de la Tierra sobre sus ejes, la
Tierra debe girar más aún sobre sus ejes antes de que un meridiano cualquiera se
ponga en línea con el Sol. El día solar es, por lo tanto, cosa de 4 minutos más largo
que el día sideral, pero en obediencia al variable movimiento de la Tierra en su
órbita y a la oblicuidad de la eclíptica, previamente mencionadas, esta diferencia
varía todos los días.
En los tiempos pasados en cada ciudad o aldea la hora de los relojes se diferenciaba
de la de otra población debido a que todos estaban calculados por la
hora local, pero esto producía muchas confusiones para el público que viajaba, y
en consecuencia de esto, Norteamérica adoptó lo que se viene conociendo con el
nombre de Hora Patrón el día 18 de noviembre del año 1883. Para las personas
nacidas después de la fecha acabada de mencionar, es necesario hacer una corrección
para convertir la hora indicada por los relojes a la hora local exacta,
puesto que esta debe ser la hora que debemos utilizar para calcular el horóscopo.
El diagrama ayudará al estudiante para comprender el significado de Hora Patrón,
el modo de evitar las confusiones y también como se hace la corrección antes
mencionada.
Se sugirió que si el país se dividía en zonas horarias, cada una de cosa de
15 grados de longitud en el sentido del ancho (esta es la distancia que el Sol recorre
en una hora) y que todos los relojes de cada división estuviesen regulados a la
mismo hora, es decir, la del meridiano situado en el centro de la zona horaria correspondiente,
se evitaría la confusión de los viajeros.
De acuerdo con esta idea, los Estados Unidos de América se dividieron en
cuatro zonas por tres líneas imaginarías como se indica en el diagrama.
El nombre de estas zonas horarias es como sigue:

Zona Oriental — Zona Central — Zona Montañosa — Zona del Pacífico.

Los relojes para la hora de la Zona Oriental están puestos con arreglo a la
del meridiano 75, es decir, 5 horas ante de la Hora Media de Greenwich.
En la Zona Central la hora está regulada con arreglo al meridiano 90, el cual
es 6 horas antes que la de Greenwich.
En la Zona Montañosa los relojes se rigen por la hora convenida para el
meridiano 105, o sea, 7 horas más pronto que la de la Hora Media de Greenwich.
En la Zona del Pacífico la hora está dispuesta de acuerdo al meridiano 120,
o lo que es lo mismo a 8 horas antes de la del Observatorio de Greenwich.
Además, hay una quinta zona en la parte más avanzada al Este del país en
el Atlántico, que comprende los Estados del Maine, Nueva Escocia, etc., zona que
fue omitida en el gráfico para que este pudiera ser mayor.



En todas las ciudades situadas en estos Meridianos-Patrón (véase el mapa),
tales como Filadelfia o Denver, la hora patrón es también hora local exacta
y no se necesita hacer ninguna clase de corrección en los cálculos para el horóscopo.
Pero Detroit, el cual se puede ver emplazado en la línea divisoria de las Zonas
Oriental y Central, está 7 grados al Este del meridiano 90 y sus relojes, por tal
razón, van 28 minutos después realmente, toda vez que cuando allí es mediodía,
con arreglo al meridiano patrón de los 90 grados, la hora local exacta es realmente
las 12:28 P.M. Chicago se verá que está un poquito al Este del referido meridiano
90 (2 grados) y cuando los relojes allí dan las doce del mediodía son realmente
las 12:08 P.M. Los relojes de San Francisco indican el mediodía cuando la hora
local exacta es solo las 11:50 A.M., debido a que esta ciudad se halla situada 2
1/2 grados al Oeste del Meridiano Patrón y, como es natural, es necesario hacer la
corrección para los horóscopos de los nacidos en ella.
La regla para obtener la hora local exacta es la que sigue:

A la Hora del Meridiano Patrón más próximo, añadir cuatro minutos para
cada grado al Este del Meridiano correspondiente a aquella hora, del lugar del
nacimiento.

Si el lugar del nacimiento es al Oeste de aquel meridiano se substraen o
restan cuatro minutos por cada grado al Oeste.

Cuando nace un niño debe observarse el preciso momento que ejecuta su
primera respiración, pues en tal momento y no el del momento del alumbramiento
es la hora del nacimiento desde el punto de vista astrológico.
La razón por la que se toma la hora de la primera inspiración, acompañada
generalmente de un grito o lloriqueo, como la del momento del nacimiento, es por
la de que las condiciones químicas de la atmósfera cambian, a cada instante, al
igual que las vibraciones de los astros cambian también. Nosotros podemos notar
tal cambio en la atmósfera con arreglo a la posición del Sol en el cielo a diferentes
horas del día o de la noche. El aire de la noche es diferente de la atmósfera del
mediodía. Estos no son cambios repentinos, sino que vienen a nosotros por grados
imperceptibles. Aquellos de nosotros que estamos más endurecidos por los
repetidos cambios, no los sentimos, pero la pequeña sensitiva forma de un niño
recién nacido es eminentemente susceptible a la irrupción en sus pulmones de
esa primera carga de aire y como el oxígeno contenido en la misma surge por todo
el cuerpo, por la mezcla con la sangre cada átomo en particular recibe una impresión
peculiar la cual es retenida por toda la vida, aunque los átomos cambien, en
la misma forma en que una cicatriz se perpetúa en el cuerpo a despecho de todos
los cambios de los átomos. Aquella estampa impresa en la sangre forma las bases
físicas de la idiosincrasia y características del temperamento que ocasionan que
cada uno de nosotros obremos diferentemente bajo las mismas condiciones estelares;
son las bases de las tendencias de nuestra naturaleza física y en armonía
con nuestro estado de desarrollo espiritual determinado por la ley de causación, la
cual nos da en cada vida las facultades desarrolladas durante todas las existencias
anteriores. Así, pues, a nosotros no nos toca cierto destino porque hayamos
nacido en un momento determinado, sino que hemos venido a nacer en el momento
preciso en que los rayos estelares nos darán la tendencia para labrarnos el
destino generado en las vidas pasadas.
Esta distinción es muy importante porque señala la diferencia que existe entre
el punto de vista del astrólogo materialista y la concepción religiosa de la Astrología.
En marzo de 1918, el Gobierno de los Estados Unidos puso en vigor la disposición
llamada Acta de Economía de la luz solar (Day light Saving Act), o sea,
el adelanto de una hora de todos los relojes desde la medianoche anterior al último
domingo de marzo, para volverlos a poner en su hora normal a la medianoche
anterior al último domingo de octubre. Esta ley solo estuvo en vigor durante los
años 1918 y 1919. Todas las fechas que con arreglo a nuestra cuestión astrológica
se nos faciliten durante los períodos indicados deben ser consideradas como
una hora menos con objeto de averiguar la Hora Patrón.

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del libro "Astrología Científica Simplificada", de Max Heindel